El penalti de Gibbs-White sella la espectacular remontada del Forest por 2-1
Puntos Clave
- • Nottingham Forest secures 2-1 victory over West Ham United
- • Single-goal margin keeps contest competitive until the end
- • English Premier League fixture adds to season momentum
LONDRES, INGLATERRA — El Nottingham Forest logró una extraordinaria remontada por 2-1 ante el West Ham United en el London Stadium, con el penalti de infarto de Morgan Gibbs-White en el minuto 89 completando una dramática vuelta al marcador que hundió aún más a los Hammers en el peligro del descenso. Los visitantes, luchando en la parte baja de la tabla de la Premier League, demostraron una resistencia extraordinaria para remontar un contratiempo temprano y llevarse tres puntos potencialmente decisivos para la temporada.
El partido comenzó de forma dramática con el West Ham tomando ventaja temprana cuando Murillo desvió inadvertidamente el balón a su propia portería en el minuto 13, un momento que parecía marcar el tono de una tarde complicada para el Forest. Sin embargo, los visitantes rápidamente disiparon cualquier noción de capitulación, mostrando la disciplina táctica y el espíritu luchador que se ha convertido en su sello distintivo esta temporada.
La posesión estuvo disputada de manera equilibrada durante todo el partido, con el Forest ganando ligeramente la batalla estadística por 53% a 47%. Sin embargo, las estadísticas solo contaron parte de la historia, ya que los visitantes demostraron ser mucho más clínicos y decididos en su enfoque del juego.
El momento crucial de la transformación llegó en el minuto 55 cuando Nicolás Domínguez produjo un momento de calidad sublime. El mediocampista argentino se elevó perfectamente para conectar el córner precisamente ejecutado por Elliot Anderson, dirigiendo un cabezazo al ángulo superior derecho con técnica impecable. Alphonse Areola, el portero del West Ham, solo pudo observar cómo el balón se alejaba de su desesperada estirada, restableciendo la paridad e inyectando renovada confianza en las filas del Forest.
La conclusión dramática del partido se desarrolló en los momentos finales cuando Gibbs-White fue derribado sin ceremonias por Areola dentro del área penal. Después de una tensa revisión del VAR que pareció extenderse una eternidad, se confirmó el penalti. Con nervios de acero, el capitán del Forest se acercó y ejecutó un penalti sereno directo al centro, enviando a los seguidores visitantes al éxtasis.
La ineficiencia atacante del West Ham finalmente demostró ser su perdición. A pesar de generar 14 disparos comparado con los 13 del Forest, los Hammers lograron apenas tres intentos a portería—una estadística que expuso brutalmente sus problemas ofensivos continuos. Jarrod Bowen y Tomáš Souček fueron particularmente despilfarradores, con este último cabeceando vergonzosamente por encima desde una posición prometedora en el minuto 75.
La batalla táctica vio a ambos entrenadores haciendo ajustes estratégicos, pero el equipo de Nuno Espírito Santo demostró adaptabilidad superior. Callum Hudson-Odoi y Dilane Bakwa atormentaron la línea defensiva del West Ham, creando incertidumbre constante y oportunidades de presión. La frustración del equipo local se manifestó en tarjetas amarillas para Kyle Walker-Peters, Jean-Clair Todibo y Konstantinos Mavropanos, destacando su desesperación creciente.
Matz Sels emergió como protagonista crucial en la victoria del Forest, ofreciendo una clase magistral en portería. Su intervención más memorable llegó en el minuto 76 con una doble parada impresionante, primero negando a Valentín Castellanos desde corta distancia antes de recuperarse imposiblemente para bloquear el intento de seguimiento de Walker-Peters. Tales momentos a menudo definen temporadas, y las heroicidades de Sels podrían resultar fundamentales en la campaña de supervivencia del Forest.
La atmósfera del London Stadium se volvió cada vez más tensa mientras el West Ham lanzó todo hacia adelante en las etapas finales del partido. Igor Jesus y Ryan Yates proporcionaron resistencia excepcional en el mediocampo, cortando jugadas y lanzando contraataques estratégicos que mantuvieron presión sobre la estructura defensiva cada vez más frágil del equipo local.
Esta victoria representa más que solo tres puntos para el Forest. Simboliza un avance psicológico, demostrando su capacidad para competir y triunfar en situaciones de alta presión. El resultado los eleva a 18 puntos, creando distancia crucial por encima de la zona de descenso, mientras simultáneamente genera serias dudas sobre las perspectivas de supervivencia del West Ham en la Premier League.
Las actuaciones individuales de Gibbs-White y Domínguez serán celebradas, pero el espíritu colectivo del equipo fue el verdadero héroe. El West Ham, por el contrario, enfrenta desafíos significativos para revertir su trayectoria actual sin mejoras sustanciales en cohesión y eficiencia atacante.
Mirando hacia adelante, el Nottingham Forest viajará para enfrentar al Arsenal el 17 de enero, buscando construir impulso, mientras el West Ham debe reagruparse rápidamente y redescubrir su ventaja competitiva en su próximo encuentro de la Premier League.