Wirtz y Ekitiké sellan el pase del Liverpool en la FA Cup con victoria 4-1
Puntos Clave
- • Liverpool secures 4-1 victory over Barnsley
- • Dominant 3-goal margin highlights commanding performance
- • Thrilling 5-goal encounter delivers attacking spectacle
- • English FA Cup fixture adds to season momentum
LIVERPOOL, INGLATERRA — El gol tardío de Hugo Ekitiké puso el broche de oro a una actuación dominante del Liverpool, ya que los Reds aseguraron una convincente victoria 4-1 sobre el Barnsley en Anfield, reservando cómodamente su lugar en la siguiente ronda de la FA Cup.
El partido cobró vida desde los primeros momentos, con las intenciones del Liverpool cristalinas. A los nueve minutos, Dominik Szoboszlai desató un espectacular cañonazo con la derecha desde fuera del área, el balón se dirigió hacia la escuadra izquierda con precisión quirúrgica. Asistido por el siempre confiable Alexis Mac Allister, el impresionante disparo del mediocampista húngaro electrizó Anfield y estableció el ritmo dominante de la velada.
El poderío ofensivo del Liverpool continuó brillando mientras metódicamente atravesaron las líneas defensivas del Barnsley. Jeremie Frimpong duplicó la ventaja en el minuto 36, su disparo con la izquierda desde el lado derecho del área encontró el centro alto de la portería tras otra asistencia milimétrica de Mac Allister. El creador argentino fue un maestro en el mediocampo, dictando el ritmo con su visión excepcional y su amplio rango de pase.
El Barnsley, sin embargo, se negó a rendirse mansamente. El espíritu luchador del equipo de Yorkshire emergió cuando Adam Phillips respondió apenas cuatro minutos antes del descanso, convirtiendo desde corta distancia al palo izquierdo. El gol inyectó nueva esperanza en los visitantes, proporcionando un recordatorio convincente de que las competiciones de copa pueden producir drama inesperado cuando los equipos menores se niegan a ser intimidados.
La segunda parte vio al Liverpool reafirmar su superioridad táctica a través de presión sostenida y calidad técnica superior. Cody Gakpo y Federico Chiesa causaron problemas constantes por las bandas, mientras Curtis Jones orquestó el juego desde posiciones más profundas en el mediocampo. El portero del Barnsley, Murphy Cooper, se mantuvo firme, produciendo varias paradas cruciales que evitaron una derrota aún más amplia. Sus excelentes intervenciones para negar a Gakpo en el minuto 58 y frustrar a Virgil van Dijk momentos después demostraron reflejos notables bajo intensa presión.
La flexibilidad táctica del Liverpool se hizo más evidente a través de sus sustituciones estratégicas. La entrada de Hugo Ekitiké y Florian Wirtz en el minuto 60 resultó ser la jugada maestra que finalmente decidió el encuentro. Sus piernas frescas y patrones de movimiento dinámicos perturbaron sistemáticamente la organización defensiva del Barnsley, creando los espacios críticos necesarios para los momentos decisivos.
Wirtz anunció su llegada con autoridad en el minuto 84, su disparo con la derecha desde el centro del área se acomodó clínicamente en el palo derecho. Asistido por Ekitiké, la definición clínica del alemán subrayó la notable profundidad de calidad en la plantilla del Liverpool y su capacidad para transformar partidos desde el banquillo.
La sociedad entre los dos suplentes alcanzó su crescendo dramático en el cuarto minuto del tiempo añadido. Ekitiké, quien había sido instrumental en crear el gol de Wirtz, se convirtió en el definidor con un simple toque con la izquierda desde muy corta distancia. Wirtz le devolvió el favor con la asistencia, completando un ejemplo sublime de juego combinado que dejó a la defensa del Barnsley completamente indefensa.
A lo largo del encuentro, el dominio estadístico del Liverpool contó la historia de su control integral. Constantemente bombardearon la portería de Cooper con intentos, forzando al guardameta del Barnsley a realizar varias paradas acrobáticas que mantuvieron el marcador marginalmente respetable. El movimiento inteligente sin balón de los Reds y los intercambios de pases rápidos generaron continuamente espacios en el último tercio.
El Barnsley demostró un espíritu admirable, con Davis Keillor-Dunn forzando una parada de Giorgi Mamardashvili en el minuto 30 y creando varias medias ocasiones prometedoras. Su enfoque directo y disposición a presionar alto ocasionalmente perturbó la construcción de juego del Liverpool, ofreciendo destellos de potencial que finalmente carecieron de la calidad sostenida necesaria para desafiar seriamente a los gigantes de la Premier League.
La atmósfera en Anfield se mantuvo solidaria y apreciativa durante todo el encuentro, con la afición local reconociendo tanto la calidad excepcional de su equipo como el esfuerzo determinado del Barnsley. La magia perdurable de la FA Cup fue evidente en el respeto mutuo mostrado entre ambos equipos, a pesar de la clara disparidad en clase y recursos.
De cara al futuro, el Liverpool visitará al Olympique Marseille el 21 de enero en la Jornada 7, mientras que el Barnsley regresará a la acción liguera, continuando su campaña en las divisiones inferiores con orgullo y determinación intactos.