El gol de Al-Ghannam hunde a un dominante Al Ittihad en un encendido duelo de la Liga Profesional Saudí.
Puntos Clave
- • Al Ettifaq secured a smash-and-grab 1-0 away victory against an Al Ittihad side that dominated possession and chances.
- • Khalid Al-Ghannam's 54th-minute goal proved decisive, capitalizing on one of Al Ettifaq's few clear opportunities.
- • The statistics told a lopsided story, with Al Ittihad commanding 64.3% possession and launching 17 shots but failing to score.
- • The fiery encounter saw 8 cards and a late red card for Al Ittihad's Predrag Rajkovic, compounding a frustrating night for the hosts.
JEDDAH, ARABIA SAUDÍ — El preciso remate de Khalid Al-Ghannam en el minuto 54 fue el único momento de calidad en un partido definido por la resiliencia defensiva y la anomalía estadística, ya que el Al Ettifaq escapó del King Abdullah Sports City con una preciada victoria por 1-0 en la Liga Profesional Saudí. Los visitantes, a pesar de verse acorralados durante largos tramos y contar con solo un 35,7% de la posesión, ejecutaron un contragolpe perfecto para dejar atónito a un Al Ittihad que dominó todas las métricas excepto la que más importa. El encuentro derivó en un asunto espinoso plagado de interrupciones, que culminó con una tarjeta roja tardía para el portero del Al Ittihad, Predrag Rajkovic, sellando una noche de profunda frustración para la afición local.
El único gol del partido llegó en contra del curso abrumador del juego, mostrando la eficacia implacable que define las clásicas actuaciones visitantes. En el minuto 54, el Al Ettifaq se lanzó al ataque durante un raro período de presión sostenida. El balón llegó a Khalid Al-Ghannam en una zona peligrosa, y el atacante no falló, colocando un remate preciso por encima del portero para desatar la euforia en la hinchada visitante. El gol supuso un shock para el sistema del Al Ittihad, que había controlado los procedimientos pero careció de puntería en el último tercio. Sus mejores ocasiones antes del gol fueron repelidas por una combinación de defensas desesperadas y la alerta guardameta de Marek Rodák, quien terminaría siendo una figura central en el resultado.
La batalla táctica fue una de posesión contra pragmatismo. El Al Ittihad, liderado por sus mediocampistas creativos, buscó desarmar un bloque bajo y organizado del Al Ettifaq. Jugadores como Roger Fernandes y Ahmed Al-Julaydan tuvieron mucho balón, intentando tejer combinaciones por un centro congestionado. En contraste, la estrategia del Al Ettifaq se construyó sobre disciplina y transiciones explosivas. Su línea defensiva, liderada por el combativo Abdullah Khateeb que recibió una tarjeta amarilla temprana, se mantuvo firme bajo una presión intensa. El duelo clave, sin embargo, fue entre la variedad de atacantes del Al Ittihad y el portero del Al Ettifaq, Marek Rodák. El guardameta eslovaco fue requerido para realizar cinco paradas cruciales, incluyendo varias desde corta distancia, para preservar la mínima ventaja de su equipo y asegurar finalmente la portería a cero.
El dominio estadístico del Al Ittihad fue asombroso, haciendo que el marcador final fuera aún más extraordinario. El equipo local controló un 64,3% de la posesión, dictando efectivamente el tempo del partido de principio a fin. Lanzaron 17 disparos hacia la portería del Al Ettifaq, con cinco de ellos requiriendo la intervención de Rodák. Su presión también produjo 10 saques de esquina, comparado con solo uno de los visitantes, pero no supieron capitalizar esta superioridad en los balones parados. El Al Ettifaq, en marcado contraste, gestionó solo seis tiros en todo el partido, pero con cuatro entre los tres palos, demostraron una precisión letal que a sus rivales les faltó. Los números pintaron un claro cuadro de tráfico en un solo sentido, sin embargo, el marcador reflejó una clase magistral de organización defensiva y definición clínica.
Aunque el gol de Al-Ghannam fue el momento definitivo, la naturaleza combustible del partido alcanzó un punto de ebullición en el minuto 85, cambiando irrevocablemente la dinámica. La frustración del Al Ittihad, que había estado latente durante toda la segunda parte a medida que ocasión tras ocasión se desperdiciaba, estalló cuando al portero Predrag Rajkovic se le mostró una tarjeta roja directa. La expulsión, que redujo al Al Ittihad a nueve hombres tras las anteriores amarillas a Mahamadou Doumbia y Roger Fernandes, apagó cualquier esperanza remanente de una remontada dramática. Fue la culminación de un encuentro fogoso que vio al árbitro mostrar ocho tarjetas en total, cinco de ellas a jugadores del Al Ettifaq incluyendo a Rodák y Álvaro Medrán, mientras los visitantes gestionaron expertamente las tensas etapas finales del juego mediante una combinación de faltas tácticas y gestión del tiempo.
El ambiente dentro del King Abdullah Sports City se volvió cada vez más tenso a medida que el reloj avanzaba, con los gritos de aliento de la afición local convirtiéndose en gemidos de incredulidad con cada oportunidad fallada y decisión controvertida. La forma reciente del Al Ittihad, que incluía una victoria sobre este mismo Al Ettifaq pocos partidos atrás, hizo que este resultado fuera particularmente difícil de digerir. Para el Al Ettifaq, la victoria fue un testimonio de su garra y disciplina táctica, superando un período de resultados inconsistentes para asegurar tres puntos masivos como visitante. El esfuerzo defensivo requirió que cada jugador contribuyera, con la defensa lanzando el cuerpo ante los disparos y mediocampistas como Faris Al Ghamdi trabajando incansablemente para romper el ritmo del Al Ittihad, incluso si eso significaba incurrir en una tarjeta amarilla, como le sucedió en el minuto 56.
El calendario de la Liga Profesional Saudí ofrece a ambos equipos una oportunidad rápida de responder a este resultado dramático. El Al Ittihad buscará reponerse de esta frustrante derrota cuando reciba al Al Qadsiah el 20 de enero, un partido en el que estarán desesperados por convertir el dominio en puntos. El Al Ettifaq, impulsado por esta resiliente actuación fuera de casa, intentará generar momentum cuando reciba a Neom en su feudo, también el 20 de enero. Este resultado tendrá implicaciones significativas para el panorama de la zona media de la tabla, demostrando que en el fútbol, la posesión y las ocasiones son meros precursores; la única estadística que realmente perdura es el marcador final, que en esta noche perteneció inequívocamente a los disciplinados y clínicos visitantes.